martes, 29 de enero de 2008

Te bastó

Sólo un instante;
un momento.

Para hacerme
comprender,
la palabra miserable.

Para cambiarme la vida.

Para coronar mis miedos
con el roce de tus labios.

¿Odiarte?
¡No!, eso sería muy poco.

Siempre te llevaré
sobre mi pecho.

Alrededor del cuello

Mí boca
seguirá temblando.

Tú sabor
me atormentará
eternamente.

4 comentarios:

Celeste dijo...

Aquí está el primer suspiro (jadeo) de este post...

Imposible dejar de volver los dos puntos que dejaste sobre mis íes me condenan.

Beso celeste.

Ferran dijo...

k denso weyyyyyyy!!!

la verdad me gusto... dices eso... Odiarte serìa tan poco...

saludos, aquì seguimos

Cuervo del D.F. dijo...

"tu sabor me atormentará eternamente" vaya que eso si me llega mucho.

Aqui estoy dispuesto a perder un poco de mi libertad.

Paco El Kalako dijo...

Su blog nos agrada, es por eso que hicimos un brindis virtual!!
escombrismo.blogspot.com